¿Terminas de entrenar y tus piernas siguen “entrenando” el resto del día? Gemelos duros, cuádriceps cargados, espalda tensa.
Esa tensión acumulada se cobra su precio: entrenas peor al día siguiente, duermes peor esa noche y cada semana cuesta un poco más mantener la constancia.
Los corredores que progresan tienen algo en común: tratan la recuperación como parte del entrenamiento, no como un lujo.
El rodillo de liberación miofascial tiene una superficie texturizada con relieves que permite aplicar presión localizada en piernas, glúteos, gemelos y espalda, ayudando a relajar la musculatura después del ejercicio.
Ligero, fácil de transportar y de usar en casa o en el gimnasio, antes o después de correr, entrenar fuerza o hacer movilidad. Disponible en varios colores.
Diez minutos de rodillo cuestan menos que una semana parado. Incorpóralo a tu rutina: pide el tuyo en AtletiKa.
Disponibilidad sujeta a color y lote.

